Mallorca es uno de los destinos más visitados de España, con miles de turistas buscando alojamiento cada año. Muchos viajeros prefieren alojarse en casas o apartamentos vacacionales en lugar de hoteles, ya que les permite disfrutar de más espacio, privacidad y una experiencia más auténtica. Esto ha convertido el alquiler vacacional en una excelente oportunidad para los propietarios que quieren obtener ingresos extra o dedicar su vivienda al turismo de forma profesional.
Sin embargo, preparar una vivienda para el alquiler vacacional no consiste solo en limpiarla y poner sábanas limpias, siendo importante cumplir con ciertos requisitos legales, cuidar los detalles de la decoración y ofrecer una experiencia cómoda y agradable a los huéspedes. Hoy en día, los viajeros valoran tanto la estética como la funcionalidad, por lo que un alojamiento bonito y bien equipado tiene más posibilidades de éxito en plataformas como Airbnb o Booking. En este contexto, optar por trabajar con empresas para la reforma de baño Mallorca, contratar profesionales para tomar buenas fotografías del espacio y hacer buen uso de las plataformas de reserva es vital.

En este artículo, veremos los pasos clave para preparar la vivienda en Mallorca para el alquiler vacacional. Para ello, hablaremos de los trámites legales necesarios, los consejos prácticos de decoración, limpieza y gestión, y, las herramientas digitales para promocionar la vivienda.
Legalidad y requisitos para alquilar en Mallorca
Antes de poner una casa en alquiler es importante conocer la normativa que regula el alquiler vacacional en Mallorca. El Gobierno Balear exige una licencia turística específica para poder operar legalmente. No todas las viviendas pueden obtener esta licencia, ya que existen limitaciones según la zona y el tipo de propiedad. Por ello, es necesario consultar con el Ayuntamiento o con un gestor especializado para asegurarse de que se puede alquilar la casa.
Una vez confirmada la posibilidad de alquilar, hay que seguir una serie de pasos administrativos. Entre ellos, registrar la vivienda como alojamiento turístico, cumplir con los requisitos de habitabilidad, ofrecer hojas de reclamación, colocar un extintor y señal de emergencia, y contratar un seguro de responsabilidad civil. También se tendrá que declarar los ingresos obtenidos y cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes.
Acondicionar la vivienda: Limpieza, confort y estilo

Una vez en regla, el siguiente paso es preparar el espacio para recibir huéspedes. Esto significa más que solo amueblar, ya que hay que pensar en la funcionalidad, la comodidad y el diseño. Los turistas buscan lugares limpios, cómodos y agradables visualmente, y, por ello, invertir en una reforma para sacar el máximo rendimiento a la vivienda es vital, así como en una buena limpieza profesional antes de cada estancia.
El mobiliario debe ser práctico y en buen estado, asegurándose de que haya suficientes camas, sillas, vajilla y utensilios de cocina. Un sofá cómodo, una mesa para comer, buena iluminación y detalles como almohadas, mantas o una cafetera harán que los huéspedes se sientan como en casa. No es necesario gastar mucho, pero sí pensar en la experiencia completa que se quiere ofrecer.
Herramientas digitales y gestión de reservas
Tener una vivienda preparada es solo el primer paso, ya que lo siguiente es publicarla en las plataformas adecuadas. Airbnb, Booking, Idelista o incluso las redes sociales son grandes formas para captar reservas. En cualquier caso, es clave escribir una descripción clara, sincera y atractiva, que incluya las principales ventajas del alojamiento frente a otros similares, tales como la ubicación, las vistas, la cercanía a la playa, etc. Asimismo, utilizar fotografías profesionales es básico para mostrar a los posibles huéspedes cómo es el alojamiento.
La gestión digital incluye también responder rápido a los mensajes, actualizar el calendario de disponibilidad y mantener buenos tiempos de respuesta. Muchos propietarios usan programas de gestión de propiedades o contratan servicios externos para automatizar tareas como el check-in, la limpieza o el envío de instrucciones. Cuanto más profesional sea la atención, mejores serán las valoraciones y más reservas se obtendrán.
Consejos para destacar en temporada alta y baja

Mallorca recibe visitantes todo el año, aunque la temporada alta va de junio a septiembre. Para destacar en estos meses de alta demanda, es importante preparar la vivienda con tiempo, tener precios competitivos y destacar la oferta. Durante la temporada baja, las reservas bajan, pero aún se pueden atraer viajeros si se ofrecen buenas promociones para estancias más largas.
Muchos nómadas digitales, jubilados europeos o parejas viajan en otoño e invierno en busca de tranquilidad y buen clima. Por ello, aprovechar estos meses para ofrecer estancias más largas es una forma interesante de optimizar la vivienda. Asimismo, también puede ser un momento adecuado para mejorar el alojamiento, renovar decoración o hacer promociones para públicos concretos.
