Si estás pensando en esquiar esta temporada y buscas un lugar que no esté abarrotado pero que tenga buenas pistas, Cerler puede ser justo lo que necesitas. Está en el Pirineo aragonés, rodeado de montañas altas, aire limpio y un ambiente mucho más relajado que en otras estaciones más conocidas. Es pequeño, pero completo, y te permite disfrutar de la nieve sin prisas ni colas eternas.
Aquí no se trata solo de esquiar, también de desconectar en un valle precioso, dormir en pueblos tranquilos y comer bien después de una jornada en la montaña. La calidad de la nieve suele ser muy buena, los paisajes impresionan y los servicios están bien pensados para que no te falte nada, incluso si es tu primera vez en la nieve.

En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para esquiar en Cerler: dónde está, cómo llegar, cuántas pistas hay, cuál es la mejor época para ir, dónde alojarte y qué servicios vas a encontrar cuando llegues. Si quieres planear tu escapada sin complicarte, aquí tienes la guía completa.
¿Dónde está Cerler y razones para incluirlo en tu próxima escapada=
Cerler está ubicado en el Pirineo aragonés, en plena zona del valle de Benasque, un entorno tranquilo y visualmente impresionante del norte de España. Con montañas que rebasan los 3.000 metros a su alrededor, esta estación está ubicada a más de 1.500 metros de altura, lo que garantiza buenas condiciones para esquiar, vistas increíbles y una atmósfera tranquila incluso en fechas concurridas.
Asimismo, lo que hace especial a Cerler no es solo el esquí, es el silencio del valle por las mañanas, la calidad de sus pistas y la forma en que el entorno se cuida. En este lugar no hay prisas ni agobios, por lo que puedes salir del hotel, ponerte los esquís y estar en la cima en minutos. Y cuando terminas el día, te esperan pueblos pequeños, comida casera y cielos despejados.
¿Cómo llegar a Cerler sin complicaciones?
El acceso a Cerler no presenta grandes complicaciones. Las rutas desde Huesca, Zaragoza o Lleida están en buen estado y permiten llegar sin dificultades. La ruta pasa por paisajes de montaña y pueblos pequeños, y aunque tiene curvas, está bien señalizada y es segura incluso en invierno. El último tramo te lleva hasta Benasque y, desde allí, solo quedan unos minutos hasta Cerler.
Por otro lado, si no viajas en coche, puedes llegar en tren hasta Zaragoza o Lleida y luego tomar un autobús hasta Benasque. Desde esa localidad hay taxis y traslados privados que suben hasta la estación sin problema. También es posible alquilar un coche en el camino si quieres moverte con más libertad por la zona. Aunque se encuentra en una zona apartada del Pirineo, las vías están bien organizadas y no hace falta tener experiencia en terrenos de altura para alcanzarla.
¿Cuántas pistas hay y qué puedes esperar en cada zona?
Cerler tiene más de 80 kilómetros de pistas para todos los niveles, repartidos en diferentes sectores con personalidad propia. A continuación, te dejamos un resumen de lo que ofrece cada zona:
- Ampriu: Área diseñada para quienes dan sus primeros pasos sobre los esquís o llegan en familia. Las pistas son anchas, con pendientes suaves y sencillas de seguir. También encontrarás escuelas de esquí, zonas de trineos y restaurantes donde descansar entre bajadas. Es el lugar ideal para ganar confianza y disfrutar del entorno sin presión.
- Rincón del Cielo: Una de las zonas más elevadas de Cerler. Ofrece vistas amplias de las montañas cercanas y un paisaje que impresiona. Las pistas son más largas y variadas, con opciones para esquiadores intermedios y expertos. Quienes buscan recorridos más técnicos y bajadas prolongadas encontrarán aquí una excelente oportunidad para disfrutar la nieve al máximo.
- Gallinero: Con más de 2.600 metros de altitud, es el sector más elevado de todo el dominio esquiable. Las pistas que parten desde aquí son largas y con desniveles interesantes. Es perfecto para quienes quieren aprovechar la calidad de la nieve y deslizarse sin interrupciones. También suele tener las condiciones más estables de toda la zona.
- Basibé: Un sector menos transitado que ofrece pistas rojas y negras para quienes tienen más nivel. En esta zona es posible entrenar técnica, aumentar el ritmo o simplemente deslizarse sin aglomeraciones. Es una zona que muchos pasan por alto, pero que vale mucho la pena explorar si ya tienes experiencia.
¿Dónde alojarse cerca de las pistas? Cerler, Benasque y alrededores
Tienes varias opciones cómodas y bien ubicadas para dormir cerca de la estación. La elección del alojamiento cambia según te guste estar cerca de las pistas o terminar el día en una zona más baja y tranquila.
- Cerler pueblo: Alojarse en el centro del pueblo permite estar muy cerca de los accesos principales a las pistas. Hay hospedajes pequeños, apartamentos y casas rurales acogedoras. La tranquilidad del entorno y la cercanía a los remontes hacen que sea una opción práctica si quieres aprovechar al máximo cada día.
- Benasque: A solo seis kilómetros de la estación, Benasque tiene más vida y una oferta hotelera más amplia. Hay alojamientos de todo tipo, desde estancias con aire tradicional hasta hoteles con zona de bienestar y locales donde se come muy bien. Es una buena opción si te gusta pasear por la tarde o combinar el esquí con otros planes.
- Anciles y otros pueblos cercanos: Para quienes buscan más calma al caer la tarde, hay pueblos cercanos como Anciles que ofrecen una estancia serena y vistas de montaña. Están a pocos minutos en coche, ofrecen tranquilidad absoluta y suelen tener alojamientos más acogedores. Perfecto para quienes buscan silencio por la noche y paisajes bonitos al despertar.
¿Cuándo ir? La mejor época para esquiar en Cerler
La temporada de esquí en Cerler suele comenzar a principios de diciembre y se alarga hasta mediados de abril, siempre que las condiciones de nieve lo permitan. Sin embargo, aunque puedes encontrar buenos días en cualquier momento, los mejores suelen estar entre enero y febrero, cuando el frío mantiene la nieve en buenas condiciones y hay más garantías en todas las cotas.
Además, si buscas tranquilidad, los días entre semana o las semanas de marzo suelen tener menos afluencia. También puedes aprovechar los días de sol típicos del final del invierno, cuando esquiar se combina con temperaturas más suaves. En cualquier caso, reservar con antelación y revisar el parte de nieve te ayuda a elegir mejor cuándo viajar.
