Si estás pensando en hacer una escapada al mar dentro de Argentina, Mar del Plata es una de las opciones más completas que puedes considerar. Tiene playa, tiene buena comida, tiene actividades para todos los gustos y funciona bien tanto para una estadía corta como para pasar varios días sin aburrirte. Ya sea que viajes en verano, en temporada baja o durante un fin de semana largo, siempre hay algo para hacer, incluso si el clima no acompaña. Además, llegar es fácil, la infraestructura turística está bien desarrollada y tienes alternativas para moverte, comer o alojarte según el tipo de viaje que estés organizando.

En esta guía te vamos a explicar cómo llegar a Mar del Plata desde distintos puntos del país, cuáles son las playas que te conviene visitar según lo que busques, qué platos no puedes dejar de probar, y qué atractivos culturales o turísticos vale la pena incluir en tu recorrido.

Cómo llegar a Mar del Plata

Mar del Plata se encuentra a unos 400 kilómetros de Buenos Aires, lo que te permite llegar por distintas vías según el tiempo y presupuesto que tengas. En este caso, la opción más rápida es el avión: el Aeropuerto Astor Piazzolla recibe vuelos regulares y está ubicado a solo 10 kilómetros del centro. Otra alternativa cómoda es el tren, con servicios diarios desde Constitución que tardan unas seis horas y ofrecen clases turista y primera. 

Igualmente, si optas por el micro, encontrarás varias empresas que parten a diario desde Retiro y otras terminales importantes, con trayectos que rondan las cinco horas y media. En caso de viajar en auto, la ruta más directa es la Autovía 2, que cruza la llanura bonaerense y cuenta con estaciones de servicio, paradores y buena señalización. Y durante temporada alta, es clave comprar los pasajes con anticipación y evitar los horarios de mayor tránsito para no demorar tu llegada.

Playas y actividades al aire libre

En Mar del Plata tienes kilómetros de costa para explorar, relajarte o moverte al aire libre. Cada playa tiene su estilo, y puedes elegir según el ambiente que buscas disfrutar.

  • Playa Varese: Es una playa semicircular protegida por escolleras, donde el oleaje suele ser moderado y la arena es limpia. Está muy cerca del centro y ofrece alquiler de sombrillas, baños públicos y varios cafés frente al mar.
  • Playa Grande: Este sector concentra escuelas de surf, paradores con buena infraestructura y un ambiente más dinámico, siendo un destino de surf mundial. En su caso, puedes ver a los surfistas entrenando, jugar al vóley o simplemente tomar sol con música de fondo. También hay bares abiertos todo el día y buenos accesos desde la zona del puerto.
  • Punta Mogotes: A pocos kilómetros del centro, esta playa extensa tiene una franja de arena ancha y servicios básicos distribuidos en balnearios más tranquilos. Así, si prefieres caminar, trotar o relajarte en un entorno tranquilo, este sitio te ofrece amplitud y vistas despejadas para disfrutar con calma.
  • La Perla: Es una de las playas más tradicionales y accesibles desde el centro. Se extiende desde la Rambla hasta el norte, con balnearios organizados y algunos sectores públicos. A su vez, la vista desde los acantilados cercanos es excelente para sacar fotos, especialmente al atardecer.
  • Bosque Peralta Ramos: Aunque no es playa, este bosque natural se encuentra muy cerca de la zona sur de la ciudad. Puedes recorrerlo a pie o en bicicleta, con senderos bien cuidados y mucho verde para descansar.

Gastronomía marplatense que no puedes perderte

Mar del Plata tiene una oferta gastronómica amplia y muy reconocida por la calidad de sus productos de mar. En el puerto, vas a encontrar restaurantes que sirven pescado fresco y mariscos recién salidos de las lanchas, con platos como rabas, cornalitos, paellas o cazuelas bien cargadas. Si buscas algo más casual, hay locales donde puedes disfrutar de empanadas de langostinos o sándwiches de merluza recién preparados

Además, en el centro y la zona de calle Güemes, tienes opciones más modernas: parrillas, cervecerías, heladerías artesanales y cafeterías que funcionan todo el año. Un clásico que no te puedes perder es la medialuna marplatense, mucho más crocante que la porteña, perfecta con café o chocolate caliente. De igual forma, cada verano se abren locales temporales de marcas de todo el país, así que vas a encontrar propuestas nuevas cada vez que visites la ciudad.

Atractivos turísticos y propuestas culturales

Más allá de sus playas, Mar del Plata cuenta con circuitos históricos, museos atractivos y espectáculos que cambian con cada temporada. Tienes varias opciones para complementar tus días junto al mar:

  • Torreón del Monje: Edificado en 1904 con un estilo medieval, hoy funciona como cafetería y centro cultural abierto al público. Está sobre la costa, cerca de Playa Varese, y desde su terraza tienes una vista panorámica excelente. Puedes visitarlo durante el día o ir a tomar algo al atardecer.
  • Museo MAR: El Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata queda en la zona norte y es fácil de reconocer por su escultura de lobo marino hecha con tapitas. La entrada es libre y las muestras cambian durante todo el año, también se organizan talleres, ciclos de cine y actividades para chicos.
  • Villa Victoria: Antiguo hogar de la escritora Victoria Ocampo, esta casa ofrece recorridos guiados y exposiciones. Está rodeada de áreas verdes y bancos ideales para leer o relajarte. Durante la temporada alta, es común encontrar espectáculos musicales en vivo y ferias de arte al aire libre en el parque.
  • Torre Tanque: Construida en 1943, esta torre en el barrio Stella Maris sirve como mirador y centro de interpretación. El ascensor original te lleva hasta lo más alto, desde donde se ve toda la línea costera, y puedes subir por escalera para conocer el funcionamiento del antiguo sistema de agua.
  • Teatros y espectáculos de temporada: Durante el verano, la ciudad se llena de obras teatrales, recitales y presentaciones al aire libre. En su caso, el circuito teatral incluye comedias, monólogos y musicales con artistas conocidos. Muchos eventos se hacen en plazas o anfiteatros, con entrada libre o precios accesibles, ideales para una salida diferente cada noche.