Para la mayoría de los que vuelan a Rumanía, el primer contacto con el país empieza justo en este lugar, el aeropuerto de Otopeni. Oficialmente es el Aeropuerto Internacional Henri Coandă, pero para locales y casi todos los viajeros Otopeni a secas, está a unos 18 kilómetros al norte de Bucarest y, es el lugar en el que empezar a Rumanía.
Este país se puede visitar de dos formas, dependiendo de trenes y autobuses, o, alquilando un coche, siendo la segunda opción la más cómoda. En cuanto se sale del aeropuerto, se puede recoger un vehículo de una empresa local como inchirieriauto-otopeni.com, lo que implica un viaje sin depender de nadie.
Tener el coche listo nada más aterrizar hace que todo sea más sencillo desde el principio. Se puede pasar el primer día en Bucarest, luego decidir subir hacia Transilvania o conducir hasta los Cárpatos, o, todo. Rumanía sorprende, ya que en un momento se está en un animado barrio de la capital, y al siguiente se toma una carretera que serpentea entre colinas boscosas hacia un castillo que parece sacado de un cuento.

Hay que mencionar que las carreteras suelen estar en buen estado para conducir, y fuera de los meses de verano el tráfico no es problema. En este artículo, vamos a ver los tres lugares que juntos forman una ruta indispensable por Rumanía: Bucarest, Transilvania y los Cárpatos.
Entonces, ¿Por qué alquilar el coche en el propio Otopeni en lugar de en el centro?
La respuesta corta es comodidad, pero para ser más específico, recoger el coche directamente en el aeropuerto ahorra un montón de molestias. No hay que arrastrar las maletas en un autobús o tren para llegar a una oficina de alquiler en el centro de la ciudad. Si se viaja con niños, se llega de noche o simplemente se lleva mucho equipaje, eso es una gran ventaja.
No obstante, la verdadera razón para alquilar un coche es la libertad. Rumanía tiene tantos lugares interesantes repartidos por distintas regiones que el transporte público no siempre los conecta bien. Con un coche propio se puede cambiar de opinión sobre la marcha y dedicar más tiempo a alguno de ellos. Además, tener coche facilita llevar todas las cosas, sin preocuparse de ir en un tren lleno de gente.
Eso sí, como consejo, antes de arrancar, hay que tomarse dos minutos para revisar el contrato de alquiler, mirando el seguro, la política de combustible, los kilómetros incluidos, si hay asistencia en carretera y qué documentos se necesita tener encima. A continuación, hablaremos de las principales paradas de este viaje.
Bucarest – La primera parada del viaje

Casi todos los que vuelan a Otopeni empiezan el viaje en Bucarest. La capital de Rumanía ofrece un sinfín de opciones, con grandes edificios que destacan por su elegancia y bella arquitectura, así como amplias avenidas y un centro histórico que está lleno de vida, tanto de día como de noche. Como el aeropuerto está a solo 18 kilómetros de la ciudad, lo mejor es conducir hasta el hotel, aparcar el coche y luego explorar Bucarest andando.
En este sentido, una opción es dejar el coche en un parking cercano al hotel para entrar y salir de la ciudad, y así poder visitar lugares como el palacio del Parlamento, un edificio enorme que habla sobre el pasado comunista de Rumanía. Se trata de una imagen que no se olvida. Además del parlamento, otros lugares que visitar en Bucarest son el monasterio Stavropoleos, el museo de Historia Nacional de Rumanía en el antiguo palacio de Correos, el Ateneo Rumano, el museo etnográfico Satului, el templo Coral o la plaza Unirii.
Por otro lado, Bucarest funciona muy bien tanto para empezar el viaje, como para ser el punto de partida hacia el norte, hacia lugares como Sinaia, Brașov y el interior de Transilvania.
Transilvania – La razón principal para tener coche

Transilvania es la principal razón por la que alquilar un coche en Rumanía. Esta región lo tiene todo: pueblos medievales, castillos en lo alto de colinas, iglesias fortificadas, aldeas diminutas donde la vida apenas ha cambiado en cien años, y, todo ello con una postal coronada por las montañas al fondo. El ambiente es especial, con una mezcla de historia y leyenda, que parece que se va a descubrir al mismo conde con capa negra en cualquier lugar.
Una ruta clásica desde Bucarest lleva primero a Sinaia, donde está el castillo de Peleș, enclavado en las montañas. Se trata de uno de los castillos más bonitos que existen, respirando una magia difícil de explicar. Tras esto, la ruta sigue hacia Brașov, con su icónica plaza dentro de su casco antiguo, su iglesia gótica Negra y su teleférico que sube hasta un bello mirador en la colina. A continuación, está el castillo de Bran, el que más asocian con Drácula. ¿Se trata realmente su castillo? No, pero aún así merece la pena, y el paisaje a su alrededor es precioso. En caso de tener más tiempo, se puede seguir hasta Sibiu, un encantador pueblo con casas de colores, ventanas con «cejas» en los tejados y un ambiente más relajado.
Los Cárpatos – Donde la carretera se convierte en el viaje

Por último, pero no menos importante, los Cárpatos añaden ese factor sorpresa a cualquier viaje por Rumanía. Esta cordillera cubre una gran parte del país, por lo que conducir por ella es ya una experiencia en sí misma. En verano, carreteras como la Transfăgărășan (la que llaman la mejor carretera de Europa para conducir), y, la Transalpina llevan a lugares muy altos, a paisajes alpinos que parecen sacados de Suiza, pero, eso sí, con mucho menos turistas.
Eso sí, se debe tener en cuenta que algunas de estas carreteras de montaña cierran en invierno o solo están abiertas durante ciertos meses. Por ello, conviene consultar las condiciones antes de salir. Más allá de las carreteras famosas, los Cárpatos también esconden valles, senderos, monasterios y pueblos donde la vida va despacio.
Ventajas del servicio de alquiler de coches de inchirieriauto-otopeni.com para los turistas que quieran visitar Rumanía
A la hora de planificar un viaje, escoger una empresa local de alquiler de coches como Inchirieri auto Otopeni tiene varias ventajas prácticas. Al estar ubicados justo en la salida del aeropuerto, ahorra el traslado innecesario hasta la ciudad, lo que se traduce en menos pérdida de tiempo y más energía para empezar la ruta.
Asimismo, la empresa ofrecen coche revisados y en buen estado, con opciones para distintos presupuestos y grupos, que van desde modelos compactos para parejas, como coches familiares para viajar con niños o todoterrenos para los más aventureros. Sus alquileres suelen incluir en el precio el seguro básico, la asistencia en carretera y la posibilidad de contratar coberturas adicionales sin sorpresas de última hora, algo interesante cuando se viaja a un país extranjero. El proceso de reserva es sencillo, pudiéndose hacer online, y el trato directo con personal local facilita resolver cualquier incidencia sobre la marcha.
