Planear un viaje largo por Tailandia es una oportunidad para sumergirse de lleno en su riqueza cultural, espiritual y natural. En este sentido, realizar un itinerario completo desde la singular Bangkok hasta la tranquila Chiang Mai puede parecer complejo en un país que ofrece una enorme diversidad de paisajes, sabores y experiencias. Por ello, quienes deciden recorrer Tailandia de sur a norte o viceversa durante varias semanas, deben pensar no solo en qué ver, sino en cómo optimizar su tiempo y recursos para disfrutar de cada etapa al máximo.

En este contexto, trabajar con una agencia especializada en viajes a Tailandia como Mundo Nómada, con su ruta por Tailandia de 20 días puede marcar la diferencia entre un recorrido improvisado y una experiencia bien diseñada. Esta agencia conoce en profundidad el país, sus estaciones, sus festividades y sus particularidades, lo que le permite crear itinerarios adaptados a las preferencias del viajero. Además, facilita traslados internos, recomendaciones de alojamientos y propuestas fuera del circuito habitual.

En nuestro caso, esta ruta, que comienza en Bangkok y finaliza en Chiang Mai, es perfecta para conocer la esencia de Tailandia. A lo largo del camino se visitan ciudades históricas, parques naturales y templos majestuosos, al tiempo que se disfruta de una gastronomía exquisita y una hospitalidad genuina. A continuación, presentamos una guía detallada de las paradas imprescindibles de este viaje a Tailandia que recorre el corazón del país.

Bangkok

Bangkok, la capital tailandesa, es el punto de partida más cómodo para comenzar, así como el lugar perfecto para entender la dualidad del país, ya que la tradición y la modernidad conviven en sus calles, mercados, centros comerciales y templos. El primer día en la ciudad puede comenzar en el sagrado Gran Palacio, continuar en el Wat Pho con su impresionante Buda Reclinado, y terminar con una cena en un rascacielos con vistas al río Chao Phraya. Se trata de un lugar que nunca duerme y que ofrece una intensidad difícil de olvidar.

Además de los templos, Bangkok es adecuado para introducirse en la cultura local a través de sus mercados flotantes, paseos en tuk-tuk y degustaciones callejeras. Khaosan Road puede ser un buen punto para socializar, mientras que barrios como Chinatown o Ari muestran una faceta más local. Para aclimatarse al ritmo del país, pasar entre dos y tres noches en Bangkok es lo más recomendable.

Ayutthaya

A solo una hora y media de Bangkok se encuentra Ayutthaya, la antigua capital del Reino de Siam. Este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO deslumbra con sus ruinas de templos y estatuas de Buda que emergen entre árboles y ladrillos centenarios. Por ello, caminar por sus parques históricos es como viajar atrás en el tiempo y descubrir la grandeza de una civilización que floreció entre los siglos XIV y XVIII.

Ayutthaya se puede recorrer fácilmente en bicicleta o a pie, visitando templos como Wat Mahathat, famoso por la cabeza de Buda atrapada en las raíces de un árbol, o Wat Chaiwatthanaram, a orillas del río. Las excursiones guiadas desde Bangkok suelen incluir transporte y explicaciones históricas, pero también se puede optar por pasar una noche allí y vivir la ciudad con más calma.

Lopburi

Lopburi es una parada singular en la ruta hacia el norte, conocida por sus templos antiguos y, sobre todo, por sus simpáticos pero traviesos habitantes, los monos. Estos animales han colonizado buena parte del casco histórico, en especial el templo Phra Prang Sam Yot, donde conviven con turistas y residentes en un curioso equilibrio urbano. Se trata de una experiencia divertida y diferente, especialmente para quienes buscan algo fuera de lo convencional.

La ciudad tiene también un valor arqueológico importante, con restos de época jemer y del reino de Ayutthaya. Eso sí, conviene ir con precaución y evitar llevar comida visible o accesorios que puedan atraer a los curiosos primates. Visitar Lopburi permite añadir un toque exótico y distinto al itinerario.

Phitsanulok

Phitsanulok, aunque menos turística, es una ciudad clave en el trayecto hacia Chiang Mai. Esta ciudad, ubicada en el centro-norte de Tailandia, es un lugar para experimentar la vida tailandesa más auténtica y disfrutar de una atmósfera relajada antes de continuar hacia destinos más visitados. Su importancia histórica y religiosa la convierte en una parada estratégica en un viaje de varias semanas por Tailandia.

El principal atractivo de Phitsanulok es el Wat Phra Si Rattana Mahathat, hogar de una de las imágenes de Buda más veneradas del país. También es posible visitar museos y recorrer mercados donde probar platos típicos. Al no ser una ciudad tan masificada, la hospitalidad de sus habitantes es aún mayor. Pasar una noche en esta ciudad permite recargar energías y sumarse a su vida tranquila, con templos iluminados por la noche y paseos a orillas del río Nan.

Sukhothai

Sukhothai es uno de los lugares más mágicos de Tailandia y una parada obligatoria en cualquier ruta que conecte el centro con el norte del país. Esta ciudad fue la primera capital del Reino de Siam en el siglo XIII y es considerada el lugar donde nació la identidad tailandesa. Su parque histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, alberga impresionantes templos, estanques y esculturas que se extienden por una vasta llanura verde.

La mejor forma de recorrer Sukhothai es en bicicleta, lo que permite moverse con libertad entre sus diferentes zonas. En este lugar hay templos como Wat Mahathat, con sus destacados Budas en pie, o Wat Si Chum, con un Buda sentado de más de 15 metros. A diferencia de otras ruinas, en Sukhothai se respira una calma que permite conectar con la espiritualidad del lugar sin prisas ni multitudes.

Lampang

Antes de llegar a Chiang Mai, Lampang es un tesoro que conserva la esencia del norte de Tailandia sin el bullicio del turismo masivo. Esta zona, famosa por sus coches de caballos y su arquitectura de influencia birmana, ofrece un respiro para los viajeros que desean descubrir rincones distintos.

Entre sus principales atractivos destacan el Wat Phra That Lampang Luang, uno de los templos de madera más antiguos del país, y los paseos por el río Wang. También es posible disfrutar de mercados nocturnos y de la vida cotidiana de una ciudad que mantiene un ritmo sosegado, así como apreciar la cultura local sin distracciones. Además, Lampang es conocida por su hospital de elefantes, donde se promueve el cuidado responsable de estos animales.

Chiang Mai

Chiang Mai es el destino final de esta ruta y uno de los lugares más queridos por los viajeros en Tailandia. Esta ciudad está rodeada de montañas y templos, combinando tradición y modernidad en armonía. En este lugar la vida discurre con más calma que en Bangkok, pero con una oferta igual de variada, disponiendo de mercados, talleres de artesanía, gastronomía, festivales y una naturaleza exuberante.

Los templos de Chiang Mai, como Wat Phra Singh o Wat Chedi Luang, son paradas esenciales, pero la experiencia va más allá. Se puede tomar clases de cocina tailandesa, participar en retiros de meditación o hacer excursiones a las montañas cercanas y aldeas tribales. Chiang Mai también es punto de partida para visitar el famoso templo de Doi Suthep o hacer senderismo por el Parque Nacional Doi Inthanon, hogar del pico más alto del país. De este modo, es una forma de concluir cualquier viaje a Tailandia por todo lo alto.

Bonus: Excursiones desde Chiang Mai para viajeros con más tiempo

Quienes disponen de algunos días extra tras su llegada a Chiang Mai pueden enriquecer su viaje con excursiones que revelan aún más del norte de Tailandia. Una de las más populares es la visita a Pai, un pequeño pueblo en el valle del río homónimo, rodeado de montañas, cascadas y aguas termales.

Otra opción habitual es el Triángulo de Oro, donde confluyen Tailandia, Laos y Myanmar. Esta región ofrece paisajes espectaculares y una historia relacionada con el comercio del opio. La experiencia suele incluir paseos en barco por el río Mekong, visitas a museos y paradas en mercados fronterizos. También se puede incluir una parada en Chiang Rai, donde destaca el impresionante Templo Blanco, una obra de arte moderno y espiritual.

Por otro lado, hay quienes optan por tomar un vuelo hacia Surat Thani, con el objetivo de visitar las mejores playas de Tailandia. En este caso, estos días se dedicarán a Khao Sok, el enorme Parque Nacional que ofrece un entorno natural único, y, Krabi, dando fin a un viaje lleno de contrastes.