La meseta de Karakórum ocupa el entramado más salvaje y alto entre Asia central y el sur de Asia. Son una serie de cordilleras cortadas, glaciares colosales y valles que han servido de corredor entre China, India y Pakistán durante siglos. Históricamente, la región fue tránsito de caravanas, frontera de reinos y laboratorio geológico donde montañas y glaciares modelaron paisajes de cuencas. Hoy, para el montañero, la meseta y sus valles representan uno de los territorios de trekking más extremos y espectaculares del planeta; por eso cualquier trekking por Kararókum exige respeto a la altura, logística y conocimiento del terreno.

Desde la vertiente turística, los grandes nombres (Baltoro, Concordia y K2) funcionan como imán, pero la meseta alberga también travesías menos transitadas que condensan paisajes glaciares y culturas de altura. En este artículo vamos a planificar un trekking por Kararókum, lo cual implica calibrar aclimatación, permisos, guías locales y ventanas de tiempo estables.

¿Cómo llegar a la meseta de Karakórum?

La logística hacia la meseta habitualmente empieza por Islamabad (Pakistán) o por ciudades del norte como Skardu y Gilgit, conectadas por vuelos internos (según temporada) o por carretera por la Autopista de Karakoram. Skardu funciona como centro logístico para expediciones al Baltoro y otras travesías; desde allí se organizan jeeps y marchas hacia puntos de inicio como Askole (entrada al Baltoro). Por tanto, planear un trekking por Kararókum exige pensar en vuelos internos o largos tramos por carretera y prever tiempo extra por cancelaciones meteorológicas.

Muchas zonas están en áreas sujetas a control (permisos, policía local) y el uso de guías y porteadores locales es obligatorio en varios casos. Las temporadas de verano (mayo–septiembre) concentran la ventana más segura; además, reservar traslados terrestres y guías con antelación evita contratiempos. Finalmente, la infraestructura es limitada; prepárate para acampadas, distribución de víveres y para depender de operadoras que ofrezcan experiencia específica en la meseta antes de emprender un trekking por Kararókum.

Ruta 1 – Campamento base de K2 vía Baltoro y Concordia

La aproximación clásica a la meseta es la que conduce a Concordia y al campamento base de K2. Es una travesía por el glaciar Baltoro que sube entre torres y paredes de granito, con vistas monumentales a K2, Broad Peak y las Trango Towers. El trekking discurre por morrenas, campos de hielo y campamentos que marcan el progreso; la experiencia combina estirones de marcha con jornadas de paisaje que terminan en amplias llanuras como Concordia, conocida como el “Trono de los dioses de la montaña”. Este itinerario es, sin duda, el más icónico para quien busca un trekking por Kararókum.

En lo práctico, el track exige varios días de aproximación por pista desde Skardu (o vuelos internos según la temporada) y luego marcha sobre el glaciar con porteadores y guía (la zona de Baltoro está regulada y requiere permisos). La altitud en Concordia supera los 4.500-5.000 m en puntos cercanos, por lo que la aclimatación es esencial; además, caminar la lengua glaciar demanda experiencia sobre terreno con hielo y cuidado ante grietas.

Ruta 2 – Snow Lake y pasaje Hispar

La traversía Snow Lake-Hispar es uno de los grandes desafíos no técnicos del Karakórum. Esta ruta une dos sistemas glaciares monumentales (Biafo e Hispar) y forma un corredor helado de más de 100 km que solo se completa en expediciones largas. En su núcleo se articula el paisaje extremo, con campos de hielo inmensos y pasos altos. La ruta combina jornadas de marcha sobre hielo, pasos técnicos no verticales pero expuestos y campamentos remotos.

El plan habitual contempla varios días y requiere guías expertos y control de riesgo objetivo (avalanchas, grietas). La ventaja es la sensación de soledad absoluta y la posibilidad de leer la geología en tiempo real, por medio de canales de ablación y acumulación de nieve que modelan la superficie. En temporada segura (verano), el esfuerzo se traduce en la experiencia de caminar sobre una de las mayores uniones glaciares fuera de los polos, un motivo poderoso para plantear un serio trekking por Kararókum.

Ruta 3 – Shimshal Valley

Shimshal Valley, en el norte de Hunza, funciona como puerta a rutas menos masificadas del Karakórum. Valles de altura, pistas de 4×4 dramáticas y pasos como el Shimshal, que ofrecen vistas inusitadas sobre K2 y picos satélites. La valía de Shimshal radica en su mezcla de cultura local (pueblos wakhi), caminos de pastoreo y aproximaciones a pasos que se usan para círculos de trekking y expediciones.

En la práctica, llegar a Shimshal supone un tramo en jeep por carreteras difíciles y preparar porters y suministros. Desde la aldea parten travesías hacia collados y miradores que requieren varios días; la topografía es más quebrada que en Baltoro, y la sensación de verticalidad aumenta. Además, Shimshal permite itinerarios mixtos: trekking a alta cota, visitas a aldeas tradicionales y ascensos menores a picos locales.

Ruta 4 – Travesía Gondogoro La y combinación con Concordia

Gondogoro La es un paso alto (más o menos 5,585 metros) que se ha popularizado como salida alternativa desde la zona de Concordia hacia Hushe. Permite cerrar un circuito espectacular con ascenso por Baltoro, estancia en Concordia y descenso por Gondogoro La para llegar a valles del sur. Por tu seguridad, debemos aclarar que cruzar Gondogoro La es la ruta más exigente de todas, y puede implicar secciones de pendiente fuerte con nieve, rápel/aseguramiento en pasos técnicos según condiciones.

Técnicamente, la travesía requiere cuerda y personal con experiencia, por lo que la seguridad aumenta mediante cuerdas fijas y guías locales con conocimiento de la zona. La recompensa es el cruce de alta montaña con panorámica de picos de 8,000 m y la posibilidad de terminar el circuito sin repetir la marcha de regreso por Baltoro.