Vuelos, hotel, pasaporte o visado si hace falta, maleta, adaptador de enchufes…, la lista de preparativos antes de un viaje al extranjero puede ser larga. No obstante, hay un punto que muchos viajeros españoles pasan por alto hasta que surge un problema: ¿Qué ocurre si se necesita asistencia médica fuera de España?

A pesar de que la pregunta parezca sencilla, la respuesta no lo es tanto. En este caso, depende del tipo de póliza contratada, de sus condiciones particulares, del destino, de la duración del viaje y del motivo de la consulta médica. Por eso mismo, la diferencia entre tener claro este punto o no puede traducirse en una factura inesperada de miles de euros en un hospital extranjero. A continuación, hablaremos en profundidad de este tema

¿Un seguro de salud privado cubre en el extranjero?

La respuesta corta es: depende, por lo tanto, hay que intentar entre en detalles para entenderlo bien. Muchos seguros de salud privados incluyen algún tipo de asistencia sanitaria en el extranjero, pero, las condiciones varían notablemente de una póliza a otra. Si bien algunas cubren urgencias médicas sobrevenidas durante viajes cortos; otras amplían la cobertura a hospitalización, medicación prescrita o incluso repatriación médica, y otras, directamente, no incluyen ninguna prestación fuera del territorio nacional.

En consecuencia, lo importante, como sucede en la vida, es no dar por hecho que se está cubierto. Antes de viajar conviene revisar las condiciones generales y particulares de la póliza, prestando atención a los apartados de asistencia en viaje, cobertura internacional y exclusiones.

¿Qué suele incluir la asistencia sanitaria en viaje?

Cuando un seguro de salud contempla asistencia en el extranjero, lo habitual es que cubra situaciones de urgencia o enfermedad sobrevenida, no tratamientos programados ni consultas de rutina. Entre las prestaciones más comunes suelen figurar los gastos médicos por urgencia, la hospitalización derivada de esa urgencia, la medicación prescrita durante el episodio y, en algunos casos, el traslado sanitario o la repatriación médica al país de origen.

Sin embargo, la cobertura no es necesariamente ilimitada. Cada póliza establece un capital máximo asegurado para estos supuestos, y conviene conocerlo antes de salir. En países con sistemas sanitarios caros, como Estados Unidos o ciertos destinos asiáticos, una hospitalización breve puede superar fácilmente los límites de una póliza que en España resulta suficiente. Por ello, conocer en detalle los límites es fundamental.

Límites habituales: duración del viaje, capital asegurado y tipo de asistencia

A la hora de comprobar los límites de un seguro, hay tres variables que conviene comprobar siempre:

  • La duración máxima del viaje cubierta. Muchas pólizas limitan la asistencia en el extranjero a estancias de treinta, sesenta o noventa días consecutivos. Si el viaje es más largo, la cobertura puede no aplicarse o quedar reducida.
  • El capital asegurado. Se trata del importe máximo que la aseguradora asume por gastos médicos fuera de España. Varía mucho según la modalidad contratada, y puede ir desde unos pocos miles de euros hasta cifras más amplias.
  • El tipo de asistencia. No es lo mismo una consulta ambulatoria que una intervención quirúrgica de urgencia o una repatriación en avión medicalizado. Cada supuesto puede tener condiciones y límites diferentes dentro de la misma póliza.

Diferencia entre seguro de salud y seguro de viaje

Por otro lado, conviene no confundir los seguros de salud y los seguros de viaje, ya que ambos productos, aunque compartan clausulas en determinados casos, son muy distintos. Un seguro de salud es una póliza diseñada para cubrir la asistencia médica habitual del asegurado, con o sin prestaciones en el extranjero. Un seguro de viaje, en cambio, es un producto específico pensado para cubrir incidencias durante un desplazamiento: además de asistencia sanitaria, puede incluir cancelación del viaje, pérdida de equipaje, responsabilidad civil, demoras y otras contingencias propias del trayecto.

Para viajes cortos dentro de la Unión Europea, la Tarjeta Sanitaria Europea puede facilitar el acceso a la sanidad pública del país de destino en condiciones similares a las de los residentes locales. Eso sí, no sustituye a una póliza privada ni cubre repatriación, y su alcance fuera de la UE es muy limitado. Para viajes largos, destinos lejanos o actividades deportivas de riesgo, valorar un seguro de viaje específico puede ser una decisión prudente.

¿Qué revisar antes de salir de España?

Antes de pensar siquiera en factura la maleta, merece la pena dedicar unos minutos a comprobar estos puntos:

  • Revisar las condiciones de la póliza de salud y confirmar si incluye asistencia en el extranjero, con qué límites y para qué supuestos. Quienes cuenten con un seguro médico Adeslas, pueden consultar en su documentación o a través de los canales de la aseguradora, comprobando qué coberturas concretas aplican durante un viaje internacional.
  • Guardar en el teléfono el número de asistencia 24 horas de la aseguradora y llevar una copia, digital y/o física, de la tarjeta del seguro y de la documentación de la póliza.
  • Comprobar si el destino del viaje tiene alguna particularidad sanitaria que convenga conocer, es decir, vacunas recomendadas, coste habitual de la atención médica privada o requisitos de entrada relacionados con la salud.

Adeslas y las coberturas de asistencia en viaje: comparar antes de contratar

No todas las modalidades de seguro de salud ofrecen las mismas prestaciones en el extranjero. En el caso de Adeslas, la aseguradora presenta diferentes gamas, desde Adeslas GO hasta Adeslas Plena Plus o Adeslas Plena Total, pasando por opciones como Adeslas Seniors o Adeslas Dental, cada una con un alcance distinto en materia de asistencia, coberturas y condiciones.

En este sentido, las modalidades como Adeslas Plena Vital pueden resultar interesantes para quienes buscan una póliza de salud con un nivel amplio de prestaciones, aunque siempre es recomendable revisar con detalle los límites de cobertura, las carencias y las condiciones aplicables a la asistencia en el extranjero antes de dar por hecho que se está protegido durante un viaje. En este sentido, a fecha de publicación de este artículo, esta póliza ofrece coberturas de asistencia sanitaria en el extranjero hasta un límite de 12.000 €/año.

Consejos para viajar con más tranquilidad

En general, llevar siempre documentación del seguro accesible, en el móvil y en papel, anotar el teléfono de asistencia 24 horas en un lugar fácil de encontrar, informarse sobre el coste sanitario del país de destino, valorar si la cobertura de la póliza habitual es suficiente o si conviene complementarla con un seguro de viaje para ese desplazamiento concreto, y, sobre todo, hacer estas comprobaciones antes de salir, no cuando ya se está en urgencias de un hospital a miles de kilómetros de casa, son los mejores consejos que se pueden recibir.

Ningún viajero quiere pensar en hospitales o urgencias cuando planifica unas vacaciones, pero, dedicar unos minutos a revisar la cobertura sanitaria antes de salir, puede ahorrar mucho más que dinero. Este sencillo paso ahorra incertidumbre, gestiones complicadas desde el extranjero y decisiones precipitadas en un momento de estrés. La tranquilidad de saber qué cubre la póliza, y qué no, es, en sí mismo, una parte importante de la preparación del viaje.