Hay empresas que marcan una época, y luego están las que se convierten en parte de la vida de la gente. Tabarkeras es una de esas empresas de toda la vida, una empresa con base en el puerto de Santa Pola que lleva ya más de 50 años navegando entre la costa alicantina y Tabarca, acompañando a generaciones enteras en sus escapadas a la isla. Medio siglo de travesías, de historias compartidas y de mar. 

Lo que empezó como un pequeño servicio con embarcaciones modestas fue creciendo paso a paso, pero sin perder lo esencial, ofrecer una experiencia cómoda, segura y cercana a quienes quieren disfrutar de una jornada en un lugar tan especial como Tabarca. Porque hay una cosa que está clara, la isla de Tabarca no es un destino cualquiera. 

Una trayectoria hecha de mar, personas y constancia 

Tabarkeras comenzó de forma sencilla, con una historia casi familiar, pero con los años, fue ganando espacio y reconocimiento hasta convertirse en una de las empresas más valoradas del transporte marítimo en la Comunidad Valenciana. Su secreto ha estado siempre en lo mismo, hacer las cosas con seriedad, pero también con cercanía. Se trata de una empresa que ha sabido estar para la gente, ofreciendo un servicio de calidad de forma directa. 

Durante todo este tiempo, Tabarkeras ha evolucionado de forma constante, han renovado su flota, mejorado sus servicios, y se han adaptado a lo que cada persona necesita cuando embarca hacia Tabarca. Y a pesar de todas sus evoluciones y cambios, mantienen la misma forma de entender su trabajo, con compromiso, honestidad y mucho amor por el mar

Por ello, en la actualidad, sus ferrys no solo garantizan llegar rápido y sin complicaciones, sino que también permiten disfrutar del viaje, con vistas únicas de la costa alicantina desde otra perspectiva. De este modo, se puede empezar a desconectar desde el primer minuto en el barco.

Tabarca, mucho más que una isla, una experiencia 

Si ya se ha estado allí, ya se sabes la respuesta, pero, Tabarca no es solo un islote frente a Santa Pola, es historia, es calma, es luz. A lo largo de la historia fue hogar de pescadores, refugio de corsarios y, desde hace décadas, una reserva marina protegida. Por ello, Tabarca es un lugar en el que cada rincón tiene algo que contar. 

Y para llegar, la opción más habitual y cómoda es el ferry a Tabarca desde Santa Pola, una travesía corta, pero cargada de perspectivas mágicas de la costa y de momentos irrepetibles. Especialmente, esto se consigue si se elige hacerlo con empresas que conocen estas aguas como nadie. Tabarkeras ha llevado a miles de personas hasta la isla, tal y como su propio nombre indica, y sigue haciéndolo cada día con la misma ilusión. Sus barcos, con algunos que cuentan con visión submarina, convierten el trayecto en algo más que un viaje de un punto a otro, permitiendo ver el mar desde dentro.

¿Qué ver y hacer en Tabarca?

Una vez en Tabarca, el visitante se encuentra un lugar que combina patrimonio histórico, encanto mediterráneo y paisajes naturales únicos. Declarada Reserva Marina en 1986, la isla cuenta con aguas cristalinas y un fondo marino de gran valor ecológico, perfecto para practicar snorkel o simplemente disfrutar de un baño en un entorno protegido. Su belleza natural es uno de los principales motivos por los que Tabarca se ha convertido en destino imprescindible en la costa alicantina.

El pequeño núcleo urbano de la isla conserva la esencia de su historia, rodeado por murallas del siglo XVIII, con calles de piedra y casas blancas que reflejan la vida tranquila de un pueblo marinero. La iglesia de San Pedro y San Pablo, construida en el siglo XVIII, y la casa del Gobernador son algunos de los ejemplos arquitectónicos que recuerdan el pasado estratégico de Tabarca frente a los ataques piratas.

Tabarkeras, mucho más que transporte 

Tabarkeras no solo lleva pasajeros, lleva recuerdos, emociones, momentos con seres queridos, escapadas improvisadas y veranos enteros. Su equipo, que en muchos casos lleva años trabajando juntos, representa esa forma de hacer las cosas bien, con cercanía, y siempre buscando mejorar. 

Además, su compromiso con el entorno no es algo añadido, es parte del día a día. Las rutas se planifican para reducir el impacto sobre la reserva marina, un máximo de esta empresa con su compromiso por mantener un entorno único en el mundo. La empresa forma parte activa del impulso al turismo responsable en la zona, porque el mar es su casa, y lo cuidan como tal. 

Un futuro que sigue navegando 

Después de cinco décadas, Tabarkeras no se detiene y sigue mirando hacia adelante, con nuevas ideas, mejoras en la experiencia a bordo y una apuesta firme por la innovación sin perder su esencia. Su misión no ha cambiado: ser el puente fiable, cercano y auténtico entre Santa Pola y Tabarca. 

De esta manera, cualquier persona que esté pensando en visitar la isla y quiera hacerlo con quien lleva toda la vida recorriendo esa ruta, tiene Tabarkeras esperando en el puerto. Porque cuando se elige navegar con quienes conocen cada ola, el viaje empieza antes de llegar a la isla.