El Caribe colombiano es uno de los destinos más populares del mundo para unas vacaciones, capaz de combinar de una manera prácticamente imposible historia, cultura y naturaleza en un equilibrio difícil de encontrar en otras partes del planeta. Dentro de esta región, dos lugares se han convertido en auténticos símbolos del turismo en Colombia; Cartagena de Indias y la isla de San Andrés. Aunque ambos comparten el encanto del clima tropical y la calidez de su gente, cada uno ofrece una experiencia completamente distinta. Cartagena es una ciudad con siglos de historia, arquitectura colonial y una atmósfera puramente romántica que se respira en sus calles empedradas. San Andrés, en cambio, es un paraíso insular conocido por su mar cristalino.

La magia de Cartagena está en su legado histórico, ya que sus murallas, fortificaciones y plazas conservan el carácter de una ciudad que fue clave en la época colonial. Por su parte, San Andrés ofrece un tipo de turismo más relajado y natural, con playas infinitas de arena blanca, su famoso “mar de siete colores” y su ambiente isleño que atrae a quienes buscan paz y actividades acuáticas. En ambos destinos, la cadena de hoteles Sirenis se destaca como una opción atractiva para alojarse cómodamente, con instalaciones y habitaciones pensadas para la desconexión y el relax. Esta cadena de hoteles, presente en los principales enclaves turísticos de sol, playa y ocio nocturno del mundo, como Cartagena de Indias, San Andrés, la Riviera Maya, Punta Cana o Ibiza, son comlpejos cuidadosamente pensados para ofrecer el mayor nivel de calidad y atención al detalle a sus huéspedes.

En este artículo vamos a descubrir por qué tanto Cartagena de Indias como San Andrés son consideradas dos joyas del Caribe colombiano. Para ello, exploraremos qué ver y qué hacer en cada destino, destacando sus atractivos principales y las experiencias más recomendadas que no dejar de hacer.

¿Qué ver en Cartagena de Indias?

Cartagena de Indias es uno de los destinos más impresionantes de América Latina por su valor histórico y arquitectónico. Su centro histórico, conocido como la Ciudad Amurallada, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es un auténtico tesoro colonial. Al caminar por sus calles, rodeadas de casas coloridas con balcones llenos de flores, se puede sentir el legado de siglos de historia.

Cada rincón parece diseñado para enamorar al viajero, y el Grand Sirenis en Cartagena es un ejemplo claro de que la esencia de la localidad se puede fusionar con la modernidad en un espacio que mezcla encanto histórico y magia caribeña. Este hotel, a solo 3 minutos a pie de Playa Manzanillo, ofrece una singular piscina al aire libre, un gran jardín, un gimnasio completamente equipado, servicio todo incluido y un restaurante propio, Merkado, en el que degustar lo mejor de la cocina caribeña

Uno de los lugares imprescindibles es la muralla de Cartagena, construida como defensa frente a ataques piratas. El recorrido al atardecer es una de las experiencias fundamentales que hacer en la ciudad, ya que se pueden disfrutar vistas espectaculares del mar y del skyline más moderno de la localidad. También destaca el castillo de San Felipe de Barajas, una fortaleza monumental que muestra el poder militar de la Cartagena colonial, el barrio de Getsemaní, considerado el corazón bohemio y cultural de la ciudad o Torre del Reloj, una de las entradas principales a la Ciudad Amurallada.

¿Qué hacer en Cartagena?

Cartagena no solo se visita, se vive, ya que más allá de sus monumentos, la ciudad destaca por su ambiente romántico y su energía. La gastronomía cartagenera es uno de los grandes atractivos, haciendo que probar los platos típicos, como el arroz con coco, el pescado frito, las arepas de huevo o el ceviche, forme parte de la experiencia cultural. También es habitual disfrutar de frutas tropicales, y zumos y cócteles mientras se camina por la ciudad. Cartagena cuenta con una oferta gastronómica amplia, contando tanto con restaurantes tradicionales como con propuestas modernas de cocina de autor.

La vida cultural de la ciudad también es intensa, siendo famosa por su mezcla de tradición y modernidad. En Getsemaní se puede optar por ir a alguno de los locales en los que los ritmos caribeños, la salsa y los espectáculos animan las noches. Esta zona de Cartagena de Indias es también un buen lugar para descubrir galerías de arte y mercados artesanales. Cartagena es un destino que ofrece belleza, sabor y cultura en cada esquina, y siempre deja la sensación de que faltó tiempo para vivirlo todo.

¿Qué ver en San Andrés?

Por su parte, San Andrés es uno de los destinos más espectaculares del Caribe colombiano gracias a su entorno natural y a la belleza única de sus aguas. Su mayor atractivo es el famoso “mar de siete colores”, un fenómeno visual que se produce por la combinación de distintas profundidades, arrecifes y reflejos del sol. El resultado es un paisaje marino con tonos que van del turquesa al azul intenso, creando una postal permanente que maravilla desde cualquier perspectiva. Para muchos viajeros, este detalle convierte a San Andrés en una isla incomparable dentro del Caribe, pensada para descansar y disfrutar de un ambiente relajado.

Esto hace que alojamientos como Grand Sirenis San Andrés, con sus ofertas exclusivas, sea una elección total en cualquier época del año. De este alojamiento, que se encuentra próximo a la playa de Spratt Bight, a apenas unos 350 metros, se debe destacar su plan todo incluido, con un restaurante principal buffet, The Blue Wall, así como otros restaurantes temáticas, y, sus servicios adicionales, como su gimnasio, sus espectáculos de música en vivo, y, sus shows profesionales.

Entre los lugares imprescindibles que ver en San Andrés está la playa de Spratt Bight, una de las zonas más conocidas por su arena blanca, sus aguas tranquilas y su cercanía al centro. Otro punto muy popular es Johnny Cay, un islote cercano al que se llega en lancha y que ofrece un ambiente paradisíaco con palmeras, en un mar cristalino que da una sensación de desconexión total. También merece la pena visitar El Acuario y Haynes Cay, donde el agua es tan transparente que permite caminar con el mar hasta las rodillas mientras se observan los peces tropicales.

¿Qué hacer en San Andrés?

Sin lugar a dudas, San Andrés es el destino más adecuado para quienes disfrutan de actividades acuáticas. Su mar cálido y transparente permite practicar deportes náuticos casi todo el año, siendo por encima de todos, uno de los planes más recomendados el snorkel. Las aguas alrededor de la isla están llenas de arrecifes, peces de colores y zonas poco profundas en las que explorar sin necesidad de experiencia previa. Para quienes buscan algo más completo, el buceo también es una actividad estrella, ya que San Andrés cuenta con puntos submarinos muy atractivos, con corales, cuevas marinas y una biodiversidad que convierte cada inmersión en una experiencia distinta.

Además del buceo y el snorkel, existen otras opciones más activas en el agua como kayak, paddle surf, motos de agua o recorridos en lancha para visitar los cayos cercanos. Asimismo, muchos viajeros optan por alquilar un carrito de golf o una scooter para recorrer la isla por carretera, haciendo paradas en todas sus playas y disfrutar de las vistas desde sus múltiples miradores. Esta es una forma cómoda y divertida de conocer San Andrés sin depender de excursiones organizadas. Eso sí, San Andrés no es solo playa, es una isla con cultura viva, donde la magia tropical se mezcla con tradiciones que enriquecen el viaje. En este sentido, la comunidad raizal, con sus raíces afrocaribeñas y su identidad cultural, visible en su música, su gastronomía y su forma de hablar, es un claro ejemplo de ello.